Aunque estés conectado a una VPN, Amazon todavía puede ver tu actividad dentro de sus propias apps, como Prime Video o Freevee, porque has iniciado sesión en tu cuenta de Amazon. Sin embargo, una VPN deja completamente ciego a
tu proveedor respecto a tus hábitos de streaming e impide que Amazon rastree lo que haces en apps de terceros o instaladas por sideload fuera de su ecosistema (es decir, fuera de su hardware). También detiene la Inspección Profunda de Paquetes (DPI), que es el término elegante para que tu proveedor husmee tu tráfico y ralentice tus emisiones.